Con amigos como Travis.... ¿quién narices necesita enemigos?
Lo he leído todo de una tirada. Bastante buena la historia, podíamos hablar de algún pequeño error gramatical.
Por ejemplo en el capítulo 4:
"irradia a manera de un aura en el cuerpo de Travis acompañado de leves corrientes de vientos relevando su verdadero aspecto"
Yo te sugeriría que cambiases vientos por "leves corriente de aire", que queda, no sólo mejor sino también con más sentido.
No voy, de todos modos, a hacer de corrector (bastante pereza me da corregirme a mi mismo), pero en general, la historia está bastante bien. Espero que sigas con ella.
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Pues yo que no leo mucho estas cosas, ultimamente me estan interesando, asi que mi querido amigo, esperando como dije el capitulo que sigue... Saludos...
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Herman: Algo así XD...
sharigan001: La verdad es que me sucede lo contrario a mí, la pereza es buscarlo, pero si encuentro uno apenas lo corrijo, por eso me viene de perla que de paso me digan :xd: gracias por comentar.
CAPITULO 7 LA BRUJA WINGE
Spoiler:
El contraataque demoniaco es frustrado por Izis y la aparición de una enigmática mujer con sombrero puntiagudo.
El demonio no contesto, ocultaba aquella sensación de agobia ante el solo hecho de pensar en la alternativa de retirarse y ser el único en sobrevivir del frustrado asedio dirigido por él.
—Como quieras –Dijo la mujer levantando su mano izquierda —¡Encantamiento numero 132: Marca de cadena!.
Tras citar las siguientes palabras, conjuro con la mano que tenía en alto unas cadenas de procedencia mágica que se enredaron por voluntad propia en el brazo del demonio y lo sujetaban con mucha fuerza.
— ¡Miserable mujer!, ¿¡eres una maga también!? –Le pregunto molesto el demonio de barba.
—Cerca, pero no –Le respondió con una pequeña risa.
—Este poder mágico… ¿eres una bruja?.
—Bingo, hasta que por fin te das cuenta.
—Ya veo, con que esto es uno de esos afamados “encantamientos” de los tuyos, sin embargo no me parece la gran cosa.
El demonio aun teniendo solo un brazo, logro liberarse de las cadenas rompiéndola con fuerza concentrada en su mano, acto seguido escapa del lugar entre saltos de varios metros.
Zan quien había observado toda la escena, queda anonado con la llegada de la misteriosa mujer revelada como bruja por el demonio. Recordó los momentos de su aparición, rodeado de los restantes demonios de bajo nivel que dirigía el demi, fue testigo de cómo solo ella y sus inusuales poderes acabo fácilmente sin el menor esfuerzo a todos ellos.
—Tanto Izis como esa mujer son realmente fuerte –Comentaba él en sus pensamientos.
Pronto es interrumpido por la misma bruja quien le observaba de cerca su rostro de forma muy curiosa.
— ¿Q-que pasa? –Pregunto el chico nervioso ante la atenta mirada de ella.
— ¡Realmente es su hijo! –Contesto la mujer abrazando a Zan con mucho apego —Quien habría pensado que “él” se volvería padre de familia.
— ¿“Él”?.
—Podría decirse que soy una antigua conocida de tu padre.
El muchacho en el fondo se sorprende en parte al escuchar que se trataba de otra amistad de su padre, una del cual nunca había oído.
—Hasta que por fin llegaste, te tardaste demasiado, ¿qué no te decidías que ponerte? –Le decía mago de manera burlista a la bruja.
—Jeje, una dama siempre debe verse bien aun entre viejos amigos, además quería dar una buena primera impresión para el hijo de Dan.
Dan era el nombre del padre de Zan y el que ella lo conociese dejaba en claro que su figura paterna ocultaba muchos enigmas.
— Por cierto, ¿en donde esta él? –Pregunto la bruja.
—Dan esta fuera por negocios, recuerda que el ahora tiene una vida normal –Le contesto Izis.
— ¿Eh?, con la molestia que me tome de venir hasta aquí, lo menos que podía hacer era saludar.
—Ya habrá tiempo para socializar, ahora tenemos otros asuntos que atender.
Los tres se reunieron en la casa de Zan, en donde Izis procedió a explicarle al muchacho sobre su contacto.
—Su nombre es… -Decía el mago presentándola hasta que es interrumpido por ella.
—Margiary Suan Winge, un placer conocerte querido –Culmino ella su presentación con toda amabilidad.
—Como yo, Margiary es también alguien capaz de usar magia, la diferencia es que ella es una bruja y yo un mago.
— ¿Y que difiere una bruja de un mago? –Pregunto Zan.
—Para hacerlo resumido, misma capacidad de ejercer magia y diferentes tipos de habilidades.
El muchacho no lo entendió del todo pero comprendió que ambos tenían cualidades para la magia y eran muy fuertes.
—Ah propósito Magy…
—Oh, me llamas por el apodo que me diste como en los viejos tiempos, que lindo de tu parte.
—Concéntrate en lo que te digo, ese encantamiento que usaste con el demonio.
—Ah ya entiendo de que quieres hablar, es correcto, si todo sale según lo planeado llegaremos a donde está su presunto amo.
El muchacho no comprendía hasta que la bruja llamada Margiary lo explico con más detalle, el encantamiento de la cadenas mágicas que invoco no era simple alardeo, en el momento en que se enrosco en el brazo de la victima deja impreso en él una marca roja, a simple vista parece causado por la fuerte presión de fuerza que ejerce la cadena en el miembro del individuo pero lo cierto es que el encantamiento “Marca de cadena” hace honor a su nombre por dejar en sus víctimas un lazo de rastreo marcado que solo la bruja usuaria puede localizar.
Tras la explicación no perdieron el tiempo y subieron al auto convertible de Izis.
—Vaya con que al final si lograste comprarte el auto que tanto querías –Comento la bruja.
—No exactamente era el que quería, pero en fin, ¿a dónde debemos seguir? –Consulto el mago.
—No será necesario darte indicaciones.
La bruja invoca por medio de su energía mágica centrado en su dedo una mariposa blanca con alas azules de pájaro que alza vuelo hacia una dirección pudiendo ser seguido en vehículo.
—Ahora solo sigue la ruta que toma la mariposa.
—De tantas cosas que podría haber invocado, ¿qué clase de cosa era eso?.
— ¿Qué?, son mejores que las palomas y más bellas a la vista.
—Tu sentido de la belleza animal es bizarro.
Encendió el auto y siguió al pequeño e inusual insecto, era cuestión de tiempo que llegarían hasta el demonio de barba.
Por otra parte, desde un oscuro lugar el demonio líder tras su fatídico asalto se encontró cara a cara ante su maestro, el aclamado Lecius, aquel a quien servía yacía sentado sobre un asiento digno de un monarca anónimo cuyo aspecto de su cuerpo las sombras ocultaban solo haciendo relucir sus ojos que brillaban en la oscuridad y los gestos de su boca.
—Has hecho un buen trabajo –Elogio el amo a su sirviente.
—Amo, pero mi brazo tiene… -Decía el demonio de barba mostrando el brazo que había sido marcado por la cadena hechizada de la bruja —Es posible que estén en camino.
—Lo sé, es tal como lo planee.
—¿Amo?.
—Tengo una última tarea para ti, ¿estás dispuesta a realizarlo?.
—Sabe que no es necesario preguntarlo, estoy listo para cualquiera tarea que me encomiende amo.
El amo denoto una sonrisa en su rostro y exclamo “agradezco contar con tu lealtad”.
En cuanto al trió que perseguía a la invocación de la bruja, esta termina llevándolos a detenerse frente a un edificio abandonado que solía ser una fábrica.
—Que sospechoso –Opino la bruja.
—Obvio que lo es, es una trampa –Dice el mago —Bien, entremos.
— ¿Vamos a entrar a pesar de saber lo que es? –Pregunto el joven Vanish.
—Bueno al fin y al cabo “ellos” nos invitaron, seria descortés hacerlos esperar más tiempo.
Tras las palabras de Izis, los tres se adentraron a la fabrica, por dentro se percibía alrededor la deteriores del extenso y oscuro lugar con el pasar de los años.
—Sin duda este sitio es un lugar perfecto para toda clase de trampa –Pensaba en su adentro Zan.
Repentinamente un círculo mágico se activa bajo sus pies deteniéndolos, era la trampa que habían percibido por instinto pero que de igual forma no podían evadirlo, un destello ciega a los tres al mismo tiempo y cuando la claridad de su vista regresa, Izis y Margiary se encuentran en una versión siniestra de la fabrica inundada por una maliciosa niebla y rodeado de centenares de demonios que conformaban un conjunto de mil de ellos en total, cada uno albergaba en su cuerpo el numero “VII” romano.
—Oh, parece que nos encerraron dentro de una barrera dimensional –Dijo la bruja con toda calma.
—Cada uno de esos demonios “Sin” es rango 7, si que el anfitrión sabe cómo preparar una buena fiesta –Opino con serenidad el mago.
—Me imagino que tus años de retiro no ablandaron tus habilidades de combate, ¿eh mago?.
—Que este retirado no significa que sea débil, bruja.
Izis convierte su anillo de plata en un estoque y Margiary invoca desde su mano un inusual abanico con el aspecto a un par de alas de ave.
—Entonces terminemos con esto rápido, como en los viejos tiempo –Dice la bruja toda emocionado.
—Si –Contesta el mago con el sentimiento mutuo.
Mientras tanto Zan había sido traslado a otro sitio en el que la oscuridad también inundaba el ambiente.
En vano eran sus intentos de llamarlos, por si fuera poco se encontraban confuso hacia en donde ir pero presentía una cosa y era que no estaba solo.
—“Muchacho ven aquí…” –Dijo una voz llamándole.
—¿Quién anda allí?.
—“Acércate, no tengas miedo no tengo intención de hacerte daño”.
La voz insistió y el chico acepto su invitación, avanzo hasta encontrarse frente a un espejo muy grande con una apariencia similar a la pantalla de un televisor plasma el cual en su interior comienza a reflejarse la imagen de una figura sombría sentado en un trono revelándose como la voz que le llamaba.
—¿Quién eres?.
—¿Aun no lo adivinas joven Vanish?.
La entidad del espejo da a conocer su aspecto físico como un hombre adulto de piel azul, orejas puntiagudas como las de un elfo, de un largo y bello cabello plateado y vistiendo un grueso abrigo de piel color negro que cubría casi todo su cuerpo dándole el aspecto de un noble.
—Lecius, supongo.
—Te doy la bienvenida portador del octavo don, esperaba con interés este encuentro.
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sharigan001: ¿Solo Bleach?, vamos que hay mucho de donde imaginar XD... jeje grax por pasar =).
CAPITULO 8 ALMA UNICA
Spoiler:
Frente a Zan se hallaba Lecius, el amo y señor de los demonios que lo habían atacado hasta ahora, el dueño y responsable de quien es ahora su “mejor amigo”.
— ¿Entonces eres tu el responsable de todos los acontecimientos en estos últimos días? –Pregunta el muchacho serio adoptando una postura defensiva.
—No es necesario ponerse hostil joven Vanish, al final y al cabo ni siquiera estoy allí, lo que ves es solo una proyección a distancia transmitida por el objeto mágico ante ti –Contesto con educación el demonio.
—¿Por qué no te muestras en persona?.
—No es necesario, preferiría evitar toda posible situación violenta, además aun en esta manera es más que suficiente para entablar una charla.
— ¿Una charla?, ¿de qué querría un demonio platicar conmigo un humano?.
—Tengo interés en ti o más bien en un extraño suceso en relación contigo.
Lecius abriendo uno de sus puños muestra una esfera blanca de energía que levitaba en su palma.
— ¿Sabes que esto? –Le pregunto el demonio.
—Un alma, ¿no?.
—No un alma cualquiera, esta es la tuya.
La respuesta lo dejo con asombro, pero conservo su compostura, por un leve segundo recordó la trágica manera en que la perdió.
—De modo que ahora tienes mi alma.
—Sí, pero no te preguntas, ¿cómo es posibles que sigas vivo aun sin tu alma?.
—¿Qué?.
Se sentía confundido, de cierto modo las palabras de Lecius lo describían como alguien sin alma.
—Explícate –Le ordeno Zan.
—“Nameless” el dios sin nombre, lo viste, ¿no?.
—Sí, ¿qué hay con eso?.
—El nacimiento de un nuevo Vanish surge a expensas de su selección, solo eligiendo a humanos comunes y corrientes que no tienen aptitud alguna a la magia, ¿pero en que se basa para sus elecciones?, nadie con certeza lo sabe.
—¿A qué quieres llegar?.
—Naturalmente cuando un humano se convierte en Vanish, aquellos elegidos por lo general han experimentados situaciones críticas al borde de la muerte, o… simplemente han muerto.
Al oír la segunda alternativa entendió que se refirió a él mismo, cuyo intermedio fue un asesinato como sacrificio llevado por quien fue su mejor amigo.
—Pero hay más –Explico el demonio —Cuando un humano pasa a ser un Vanish, su alma es modificada dejándola por naturaleza de ser una mera alma humana, el origen de todo su ser y poder se encuentra en esas mismas almas moldeadas ya que en ellas está el “toque” de la esencia del dios “Sin Nombre” que transfiere no solo el vasto poder mágico sino con ello su “don”, sin embargo… ¡tú no tienes alma!, al momento de convertirte en uno de sus elegidos, tu perdiste la tuya a manos de tu mejor amigo, entonces, ¿cómo es posible que aun estés con vida y más aun logrado convertirte en un Vanish?.
Zan comprendió tal afirmación y con un rostro atónico pensó “¿entonces no tengo alma?”.
—La respuesta a mi pregunta es sencilla y a la vez no –Dijo el tal Lecius —Nameless restauro… no, más bien replico tu alma humana a la perfección, el alma es la piedra angular de todo ser vivo, el epicentro de toda consciencia, sin ella el cuerpo no es más que un pedazo de carne viva sin mente, ese dios sin nombre logro algo imposible, si te soy sincero es algo envidiable.
—Entonces yo tengo un alma…
—Exactamente, en este momento en tu cuerpo posees tu alma de Vanish y en mis manos yace la que te fue arrebatado cuando eras un humano ordinario, tú mismo epicentro de existencia se encuentra ramificado en dos perspectivas, por un lado la realidad de ver lo oculto y por el otro la visión del ignorante. Y ya que hemos llegado a este punto tengo un trato para ofrecerte.
—¿Trato?.
—Te ofrezco devolverte tu alma humana a cambio por tu alma de Vanish, ¿qué dices?, es un trato justo, volverías a tu vida normal como cualquier chico de tu edad y todo este asunto se terminaría.
Un trato que podría regresar a la vieja rutina humana de Zan, sin magia, demonio o cualquier impedimento sobrenatural de por medio, el precio era el poder que nunca había accedido a voluntad, pero cuanto más lo pensó Zan expreso su respuesta enseguida riéndose.
— ¿Qué es tan gracioso? –Pregunto Lecius.
—En verdad eres un demonio –Opino el muchacho —Tú no tienes la menor intención de respetar tu propio trato, es tan obvio.
—Oh, de modo que me descubriste.
—¿Para qué seguir este juego tan absurdo?.
—Jejeje, digamos que lo encuentro interesante y terminarlo rápido seria aburrido.
—En fin, está claro que no tienes intención de devolverme mi alma humana y yo no tengo en mente entregarte la mía, en cualquier caso algún día iré por ti y recuperare lo que me quitaste.
—Y esperare ansioso ese momento, hasta entonces…
Enseguida Lecius chasqueo sus dedos y en la oscuridad uno de sus subalternos hace acto de ante Zan, era el mismo ser demoniaco de larga barba y orejas perforadas estando bajo su autentico forma como un individuo de dos metros, piel de aspecto rocosa y ojos de intenso rojo, para sorpresa el brazo que perdió en combate a manos de Izis había sido remplazado por una extensa y afilada cuchilla negra.
—Si por recuperar tu alma humana has decidido luchar, entonces mas fuerte deberás hacerte, considera esto una prueba de mi parte, si logras vencer entonces quizás haya posibilidades, de lo contrario es tan evidente el resultado –Expreso el líder demoniaco.
El espejo dejo de transmitir la imagen de Lecius y cuando ocurrió su leal sirviente se coloco al frente de Zan, apuntándole con su brazo espada.
—Si logro matarte, el amo perdonara todos mis fallos anteriores y además conseguiré ascender, una oportunidad como esta es de oro, ¡voy a asegurarme de cortarte cada musculo y arteria de tu cuerpo, perforar cada órgano vital y triturar cada hueso que te sostenga!, ¡¡ya puedo saborear esa ascensión!!.
Su actitud ante su anterior personalidad había cambiado de golpe, paso de un demonio calmado a un perverso psicópata sediento de sangre, su agitada respiración visible que expulsaba de su boca era una señal clara de su sed macabra de violencia, Zan invoco la espada que complementa a la armadura Hyperion y se preparo para luchar.
—La última vez te di una paliza a puño limpio, ¡pero con esta nueva actualización, van a ser más que solos moretones!.
El demi hizo el primer movimiento desapareciendo veloz ante los ojos del Vanish, ante una casi absoluta oscuridad su visión forzada a ser reducida a larga distancia no lo hacía fácil, pero el muchacho concentrado mantuvo la postura y sin moverse de donde estaba logro interceptar el ataque de su oponente desde la retaguardia chocando su espada contra la suya.
— ¡Nada mal chico, pero apenas empezamos! –Dijo el demonio realizando su siguiente jugada.
Imprevisto el chico recibió un rodillazo reforzado con su magia que lo manda al suelo, su rival toma esta oportunidad atacándolo, pero aun ante una posición incómoda logra repeler cada una de sus puñaladas para después devolverle el último con una patada en la entrepierna que hace sacudir al demonio del dolor obligándolo a tomar distancia, cosa que Zan aprovecha para ponerse de pie.
— ¡Miserable!... –Dijo el demonio con el amargo resentimiento del último golpe.
— ¿Qué esperabas?, me diste un rodillazo y esta es una pelea a muerte, ¡como humano hare cualquier cosa humana para sobrevivir! –Le comento el muchacho de ojos celeste.
—Pensé que solo eras un niño refinado de actitud honesta, pero incluso subestime su manera de ser, ¡da igual entonces llevemos esta pelea a otro nivel!.
El poder mágico del demi se manifiesta como un aura negro que envuelve su cuerpo, sus pequeñas alas de diablillo salen de su espalda para acto seguido fortalecerse con su energía mágica haciéndolas más grande y tonificadas.
— ¿Qué diablos? –Dijo el chico con asombro ante lo que presenciaba.
— ¿Pensabas que todos los demonios teníamos estas alas de adornos o que así de pequeñas se ven en realidad?, ¡la magia puede ofrecer muchas posibilidades si se usa de manera eficiente!.
Era un medio de fortalecimiento, aquellas alas de diablillo se habían extendido hasta hacerse grandes y fuertes, pronto el demi se puso en una postura de despegue obligando al joven Vanish ponerse atento, en el momento que puso un pie fuera del suelo y alzo vuelo, el chico quedo conmocionado al percibir como su oponente se movía en toda dirección a su alrededor a una velocidad incluso mayor a cuando lo hacía en tierra.
Zan apenas podía interceptar algunos de sus ataques y para hacerlo más difícil debido al espacio cerrado y la presente oscuridad que perjudicaba su vista recibía para su desgracia cortes en las rodillas, brazos e incluso espalda, pero gracias a la armadura que tenia puesto el daño no era serio y pese a que su protección era perforada ante los continuos ataques del demonio, quien noto como el daño de Hyperion poco a poco se auto-reparaba.
—Ya veo, tienes una armadura interesante, ¿pero cuanto durara?, su reparación de seguro tiene un precio, quizás tomando de tu propio energía mágica tal vez –Dedujo en voz alta el demonio.
Había dado en el blanco ante su hipótesis, la habilidad reparativa de la armadura Hyperion respondía ante los gastos de energía mágica de su usuario, como incluso la invocación de la espada.
— ¡Seguir peleando en un lugar como este no me va a llevar a nada! –Decía el adolecente en su mente pensativo.
Pronto una alternativa se le ocurrió a seguir peleando en donde su oponente tenía la ventaja de terreno, pensó en llevar el combate a otra parte, dudaba de que si funcionaria pero opto por intentarlo a arriesgarse a recibir más daño.
—Solo espero tener la fuerza necesaria –Comentaba en sus pensamientos.
El chico flexiono sus piernas y de un salto sobrehumano se impulso hacia arriba sujetando la espada con ambas manos apunto hacia el frente, ayudado con su poder mágico que emanaba el arma logro conseguir su objetivo, perforo el techo llegando a la azotea de la fábrica, por ende el demonio también le siguió aterrizando allí.
Mientras, desde una distancia desconocido ubicado en algún sitio sin detallar, con una bola de cristal Lecius observaba el combate con interés.
— ¿Estás seguro de no quieres verlo también? –Le pregunto el demonio maestro a alguien.
Con los brazos cruzados y de espalda contra la pared responde con un “no me interesa” un joven demonio de mirada fría con un flequillo puntiagudo delante de su cabellera.
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Y con este, tan solo falta un capitulo más para concluir este volumen...
CAPITULO 9 EL VUELO DE HYPERION
Spoiler:
Tras la charla privada con el maestro demonio Lecius, Zan se ve obligado a luchar contra uno de sus seguidores para sobrevivir, la pelea llega a su clímax desde la azotea de la fabrica abandonada.
—Nada mal, incluso lograste traspasar la barrera defensiva que tenia, debió ser agotador hacerlo, ¿eh? –Decía de manera provocativa el demi.
—Para nada, aun sigo firme –Contesto el muchacho de pie y firme.
El solo moverse unos centímetros hizo que el chico expulsase algo de sangre en la boca, cosa que lo asombro pues desconocía el porqué, entonces empezó a sentir un malestar en la espalda, que identifico enseguida como un agudo dolor producto de un corte que había traspasado gran parte de la armadura en su retaguardia y dejado una seria herida en él.
— ¿Cuándo…?
Su pregunta fue contestada en este mismo instante, cuando salto para atravesar el techo y llegar a la azotea, fue cuando su guardia estuvo más baja, en ese preciso momento fue atacado sin piedad por atrás.
—Sinceramente iba a atravesarte el corazón pero un mal cálculo me hizo fallar, que fastidio –Aclaro el demonio limpiando la sangre restante que había quedado prendido de su cuchilla.
El dolor era incomodo, pero aun ante tal daño el chico Vanish no se dio por vencido, mantuvo su postura y guardia.
—Entiendo que la razón de traernos aquí fue para facilitarte las cosas, pero estas muy lejos de tener la ventaja, ¡aun en este amplio lugar, bajo el manto de la noche sigo llevando la ventaja!.
Ante sus palabras exclamadas, su sed de sangre regreso y alzo vuelo moviéndose con tal veloz maestría por los aires, con una visión más eficiente el muchacho podía repeler aun mejor los ataques pero el dolor que padecía de la herida en la espalda le resultaba incomodo mantener su equilibrio y era propenso a recibir leves cortes en algunas partes no criticas del cuerpo.
— ¡Tengo que usarlo! –Pensó el chico en su cabeza.
De su mano libre desato llamas azules que cubrieron su frente con un muro defensivo, el demonio elogiaba “nada mal, pero…” y respondía burlando su defensa y contraatacando en puntos específicos en donde las llamas del purgatorio no podían defenderle, gracias al vuelo de sus tonificadas alas y las maniobras veloces que hacía era difícil para Zan acertarle un golpe o sus llamas.
— ¡Jajaja, es una pena que ese montón de chatarra que tienes puesto no pueda volar! –Exclamaba en tono burlón.
Su comentario hizo que el chico recordara algo que Izis le había contado sobre la armadura.
—“Esta armadura se llama Hyperion, su nombre viene de su habilidad más destacables que es la de volar, sin embargo temo que perdió esa capacidad hace mucho tiempo cuando su anterior portador recibió un daño sin precedente que hizo que la armadura nunca pudiera auto-reparar el mecanismo de vuelo nunca más, ni los mejores herreros especializados con equipamiento mágicos podrían solucionar tal problema”.
El problema era que su medio para volar era irreparable, aquellas par de alas descritas como de grueso y versátil movimiento habían sido destruidos hace años y al menos que algo reemplazase el mecanismo esta armadura jamás volaría, fue en ese rápido recuerdo que surgió una perspicaz idea a modo de una frase “si se pudiera usar otro medio que alas para volar, algo que le dé un impulso…”
La armadura de repente abrió dos ranuras en su espalda situada justo en cada omoplato de su usuario, sin embargo nada salían de ellas dado que desde allí eran las alas la que surgía a continuación, aquellas mismas que años atrás fueron destruidas, una leve sonrisa se expreso en los labios de Zan, el demonio aun en movimiento desde el aire observo atento pensativo que algo traía el chico entre manos.
—Solo espero que funcione, de lo contrario estoy muerto seguramente… -Decía el muchacho a sí mismo.
Una gran concentración llamas se manifestó en la armadura pronto estas salían a modo de lanzallamas desde las ranuras de la espalda, el muchacho con la frente sudando denotaba un alto nivel de concentración, manipulo aquellas llamaradas que salían de ambos lados, pensó en “moldear” y con la “concentración” fue como si imaginara un par de manos imaginarias capaces de tocarlas y darles la forma deseada.
— ¿Es posible?… -Se pregunto perplejo el demonio ante lo que presenciaba.
Aquellas llamas azules de su espalda se convirtieron en un par de alas de fuego como medio para reemplazar el mecanismo de vuelo de la armadura, pero una última duda quedo a la mente; ¿funcionaria?.
Flexiono sus piernas imitando a como lo hacia el demonio, dio un salto sobrehumano alcanzando varios metros en el aire y cuando parecía que todo había sido en vano, que caería hacia el suelo, sus azuladas alas le brindan el impulso necesario parar surcar el cielo nocturno.
—Lo logre, estoy volando… ¡estoy volando!.
Siendo su primera experiencia en el vuelo, le costaba mantener el equilibrio en el aire, sus movimientos eran algo torpe, cosa que su oponente aprovecho para atacarlo sin piedad, pronto se convirtió en un combate aéreo de espadas, aunque menos eficaz desde las alturas como en la tierra, Zan podría repeler casi todos los ataques de manera brusca y desequilibrada.
— ¡Por más que consiguieras volar, tu falta de experiencia te hace un blanco fácil! –Proclamaba confiado el demonio atacando sin cesar.
Lo diferenciaba de poder entre sus choques de espadas, era que el demonio tenía la ventaja por un margen mayor de estabilidad ante el manejo de su arma en el aire, el joven Vanish pensó enseguida “necesito potencia de fuego” y mientras con una mano sostenía su espada desde la empuñadura para continuar defendiéndose de los incontables ataques de su oponente, con la otra la puso sobre la hoja de acero, logrando recubrir su arma de llamas azules que tomaron por sorpresa al demi e hicieron bajar la guardia poniendo al atacante a la defensiva.
Zan logro tal proeza recordando otra lección de Izis.
—“Aquellos cuyas habilidades mágicas se centran en el manejo de un elemento, son capaces de imbuir con dicho elemento sobre objetos físicos que el usuario porte, como en el caso de las espadas, recomiendo dos maneras; la compleja y la simple. La compleja es la más rápida y consiste en el uso del pensamiento y la concentración como medio principal para lograrlo, aunque resulta algo difícil para los que están aprendiendo de estas cualidades, la simple aunque algo arriesgada dependiendo de la situación se basa en tocar el instrumento con la mano, ya sea en el caso de una espada su hoja y transmitir el elemento con un leve nivel de concentración, la segunda forma te servirá para afinar mas tu capacidad en la concentración del elemento y los objetos que quieras recubrir con él”.
Cada lección fue valiosa, su arma que blandía cubierta de su don comenzaban a ganar terreno, su oponente aunque sin rendirse empezó a perder el equilibrio ventajoso que el aire le brindaba, un mal cálculo le hizo atacar de recto al pecho del muchacho, el joven Vanish intercepto su ataque chocando con su espada desde un costado y pegándose al acero de su oponente al cual hizo a un lado, aprovecho y moviendo su arma desde la hoja del demonio le propino un letal corte en los pectorales, mas el plus de daño causado por llamas que se quedaron adherido a la herida, el demonio perdió con totalidad su equilibrio de vuelo y mientras gritaba adolorido descendía con desdén estrellándose de cara a la azotea.
—Tiene que ser un chiste… yo un demonio “Sin” de rango IV… ¿¡vencido por un niño que apenas puede usar sus poderes!?...
Maldiciendo su suerte, Zan aprovecho el momento y cayendo en picada hacia el suelo, aterriza apuñalando desde la espalda al demonio, las llamas que recubrían la hoja enseguida empezaron a expandirse al cuerpo del demi.
—Así que esto es… ¿ser quemado por el purgatorio?, en verdad duele mucho… un autentico dolor del infierno…
El fuego consumió cada gramo de su cuerpo sin siquiera dejar restos de cenizas. Lo que al principio le parecía casi imposible, el muchacho al vencer a su enemigo sintió un inmenso alivio ante su victoria.
— ¡Por fin, no daba más!... –Dijo de un suspiro tirándose de espalda al suelo.
Tanto la armadura como la espada se habían dese-equipado al mismo tiempo cuando se lanzo hacia el piso para descansar, pero el chocar de tal manera de espalda y aun con aquella herida aun regenerándose por su factor curativo sobrehumano, le provoco un ligero dolor punzante que le hizo levantar a la fuerza al instante, por lo que opto descansar un momento estando sentado.